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Wednesday, December 13, 2017

Manhunt: UNABOMBER, una serie biopic concisa, sin pretensión, cumple su cometido.

La historia dramatizada de Ted Kaczynski, el bombardero de universidades y aerolineas, cuyo modus operandi fue resumido en un código y adoptado, luego modificado ligeramente por la prensa para ser el mundialmente reconocido nombre: UNABOMBER llega a la pantalla chica legal.

No se lo deben perder quienes quedaron relativamente insatisfechos con Mindhunter, porque aquí hay una mucho mayor cohesión narrativa al tratarse de una miniserie con un número limitado de episodios de entrada, un guión cerrado y un final por todos conocido de una historia alucinante. Viene con menor pretensión aparente, mejores actuaciones y un conflicto más profundo, así como metáforas más intensas y de largo alcance, además de la verdad documental que es el impactante mal llamado "manifiesto" de Ted, un documento de denuncia de la tecnología y la industrialización y sus efectos en la humanidad, escrito por un genio destruido y humillado por los experimentos auspiciados por la CIA para control psicológico, estos precursores de los programas de tortura que hoy todos conocemos como práctica común ya por mucho evolucionada.

Nunca volverás a ver un semáforo en rojo del mismo modo. Aquí en verdad se logra con mucha mayor contundencia y claridad la sensación de inquietud que sufre el héroe de la película, Fitz, quien además existió y cuya representación es, según reportes, altamente fidedigna. Esta inquietud de atascarse de pronto en la zona gris que Mindhunter trata infructuosamente de desarrollar a lo largo de diez insulsos capítulos con personajes a penas más articulados que un cartón. La zona gris como un pantano de conflicto interno, que al llegar al otro lado nos deja con un cambio de principios.

La confrontación de mentes brillantes entre el inusualmente inteligente Ted Kaczynski y el rebelde del método que tiene que luchar contra protagonismos burocráticos logra momentos de intensidad absorbentes. Llegamos al punto, a través de Fitz, en que entendemos en trágica complicidad que a pesar de la injusticia evidente de atacar a personas inocentes con bombas en el correo, el UNABOMBER es un producto 100% americano, del deep state, que por largos periodos sale ganando como un antihéroe que nos advierte lo que hoy sufrimos, aquello que se discute en foros de científicos, eso que está descrito en sendos artículos visionarios que llegaron 22 años tarde, y hoy critican en tono alarmante: la hipertecnologización de la animalidad humana. Las rasgaduras del tejido social por culpa de la automatización. La mentira de la libertad que nos dan las máquinas.

Como ya comentaba, son entrañables los dos protagonistas, y delesnables los antagonistas —queda a tu criterio determinar quién es quién— gracias a las impecables actuaciones principalmente de Sam Worthington como Jim Fitzgerald, Paul Bettany como Ted Kaczynski, Jeremy Bobb como Stan Cole, Keisha Castle-Hughes como Tabby y Lynn Collins como Natalie Rogers.

Los costos de la obsesión, los enamoramientos, batallas y autodestrucciones mentales, los por qués de la aparente locura, todos son claroscuros que mantienen y seducen a lo largo de 8 episodios excepcionalmente bien realizados, que serán un deleite para quienes conocían, y para quienes ven por primera vez la increíble historia de Ted Kaczynski, el UNABOMBER.

Listo, ahora regresemos a twitter en nuestras computadoras de bolsillo.